La jornada de hoy ha supuesto la finalización efectiva del campo de voluntariado y, con ella, la despedida de las personas participantes tras dos semanas de convivencia, trabajo compartido y experiencias junto a las personas usuarias de la Asociación Placeat y los vecinos de San Gil.
El último día ha estado marcado por sentimientos encontrados. Por un lado, la satisfacción y el recuerdo de todas las experiencias vividas durante el campo y, por otro, la emoción y cierta tristeza propias de la despedida y de la finalización de una etapa de convivencia tan intensa. A lo largo de la mañana se han sucedido las despedidas, los agradecimientos y los deseos de mantener los vínculos creados durante estas semanas, así como el compromiso de volver a encontrarse y realizar futuras visitas.
Entre las personas voluntarias también se ha planteado la posibilidad de volver a participar el próximo año en el mismo campo de voluntariado, aunque siempre con la incertidumbre propia del paso del tiempo y de las circunstancias que puedan surgir durante el próximo año. En cualquier caso, se ha puesto de manifiesto el deseo generalizado de mantener el contacto y continuar cultivando las relaciones establecidas durante el campo.
Asimismo, durante la jornada se ha reflexionado sobre algunos de los proyectos que no han podido finalizarse durante estas dos semanas. Tanto la construcción del chozo tradicional como la elaboración del documental sobre San Gil fueron concebidos como proyectos de mayor recorrido, cuyo objetivo no se limita a la duración del campo de voluntariado, sino que pretende generar un vínculo duradero entre las personas participantes, la Asociación y la localidad de San Gil. La continuidad de estos proyectos permitirá mantener parte del trabajo iniciado y prolongar en el tiempo la relación establecida con el municipio y sus habitantes.
En cuanto a la salida de las personas voluntarias hacia sus localidades de origen, esta se produjo de manera escalonada. Dos participantes iniciaron su regreso a primera hora de la mañana, alrededor de las 09:00 horas, mientras que el resto del grupo se desplazó posteriormente hasta la estación de autobuses de Plasencia, desde donde fueron saliendo hacia sus respectivos lugares de origen entre las 12:00 y las 14:00 horas.
Entre las diferentes salidas se aprovechó el tiempo disponible para realizar las últimas tareas de recogida y organización del Albergue Ruta de la Plata. Se retiró y organizó la ropa de cama, se recogieron los víveres sobrantes, que fueron entregados a la residencia de San Gil, y se clasificaron los materiales fungibles utilizados durante las dinámicas, actividades deportivas y talleres, que fueron trasladados al CISPLA de Plasencia para su posterior utilización.
Una vez finalizadas las tareas de recogida y tras la salida del último grupo de participantes, se dio por concluida la actividad presencial del campo de voluntariado.
No obstante, aunque el campo haya llegado formalmente a su fin, el vínculo creado entre las personas participantes continúa. El grupo de WhatsApp creado al inicio de la actividad permanece activo, sirviendo como espacio para compartir fotografías, recuerdos, anécdotas y mensajes de despedida, además de mantener vivos los deseos de volver a encontrarse en el futuro.
De este modo, finaliza un campo de voluntariado que ha combinado el trabajo comunitario, la recuperación y puesta en valor del patrimonio local, la elaboración de un proyecto documental y, especialmente, la convivencia y el ocio inclusivo junto a las personas usuarias de la Asociación Placeat. Los proyectos iniciados y los vínculos establecidos durante estas semanas permiten considerar que, aunque la actividad presencial haya terminado, parte del trabajo y de las relaciones construidas tendrán continuidad más allá de este último día.